¿Cómo puede, la bacteria Escherichia Coli, alcanzar el aparato urinario y provocar infección por cistitis?

¿Cómo puede, la bacteria Escherichia Coli, alcanzar el aparato urinario y provocar infección por cistitis?

Por norma general, las infecciones de orina comienzan con la contaminación/colonización del aparato urinario por parte de bacterias externas a éste. Entre este catálogo de bacterias propias de otras regiones del cuerpo humano se encuentra la bacteria Escherichia Coli (E.coli), un microorganismo propio del aparato digestivo que, por la propia mecánica del proceso gástrico, puede terminar anidando al final del intestino grueso y, en consecuencia, en las proximidades del recto.

Es, precisamente, la cercanía entre el ano y los aparatos reproductor y urinario femenino lo que favorece el traslado de las bacterias hasta la vagina y uretra de la mujer, produciéndose la conocida como contaminación fecal tal y como detalla el doctor José Luis Neyro, ginecólogo del Hospital Universitario de Cruces (Barakaldo, Vizcaya).

Las mujeres son el grupo de población más propenso a sufrir infecciones urinarias de repetición, como la cistitis, “precisamente, por tener una uretra más corta”, según detalla el doctor Manuel Fernández Arjona, urólogo del Instituto de Medicina Sexual (IMS) de Madrid. La escasa largura de la uretra femenina (conducto interno que conecta la vejiga con el exterior y encargado de la micción), facilita la colonización de ésta y, por ende, de la vejiga de la mujer. Es, precisamente, este dato anatómico, la escasa largura de la uretra femenina, uno de los principales factores que influyen en la mayor prevalencia de la cistitis entre las mujeres y -sobre todo- entre las jóvenes de entre veinte y treinta añós, las más expuestas por ser más activas sexualmente.

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¿Se puede tratar la cistitis postcoital con arándano rojo americano?

Muchas mujeres son propensas a padecer episodios de cistitis después de mantener relaciones sexuales, lo que se conoce como cistitis postcoital. Este tipo de pacientes pueden realizar un tratamiento preventivo mediante preparados farmacéticos de arándano rojo americano, con el objetivo de minimizar la exposición del aparato y las vías urinarias al ataque de las bacterias Escherichia Coli, principal responsable de las cistitis de repetición.

Por su alto contenido en proantocianidinas (PAC) (flavoniodes) esta planta medicinal, vaccinium macrocarpon, actúa evitando que el antígeno flagelar H de las bacterias E.coli se adhiera a las paredes de la vejiga según explica la profesora Concha Navarro, catedrática de Farmacología de la Unviersidad de Granada y presidenta del Centro de Información sobre Fitoterapia (INFITO).

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