Una correcta limpieza de las zonas íntimas previene el traslado de gérmenes y bacterias hasta el tracto urinario

La mayor parte de las infecciones de orina se producen por contaminación fecal de la vagina y el tracto urinario femenino, según el Doctor José Luis Neyro, ginecólogo del Hospital Universitario de Cruces (Barakaldo, Vizcaya). para quien el mantenimiento de una correcta higiene íntima diaria previene, en gran medida, el desarrollo de episodios de cistitis derivados del traslado de gérmenes desde el ano hasta la zona genital de la mujer.

Una mala limpieza del recto tras la defecación, comporta la posibilidad de que las bacterias que se encuentran acantonadas en la ampolla rectal puedan colonizar: la vagina; la uretra y; por último, la vejiga; derivando en infecciones del tracto urinario que, después de las respiratorias, son las segundas más frecuentes en España.

Consejos para prevenir la cistitis

En este sentido, la Sociedad Española de Fitoterapia Ginecológica (SEGIF) y el Centro de Investigación sobre Fitoterapia (INFITO) recomiendan seguir una serie de consejos para prevenir las infecciones urinarias:

1. Ingerir, al menos 1,5 litros de líquido al día

Al aumentar la diuresis (producción de orina) ayuda a eliminar, las bacterias del aparato urinario.

2. Consumir arándano rojo americano como preventivo

Los preparados farmacéuticos a base de arándano rojo americano garantizan las dosis más adecuadas de proantocianidinas (PAC), un grupo de polisacáricos que minimizan e inhiben la actividad de la bacteria Escherichia Coli (E.coli), responsable de la mayor parte de las infecciones urinarias de repetición, como la cistitis.

3. Procurar orinar con frecuencia

El crecimiento bacteriano es mayor cuanto más tiempo permanece la orina en la vejiga. Se recomienda ir al servicio cada 2 ó 3 horas.

4. Usar jabones neutros en la limpieza de la zona íntima

5. Ir al servicio antes y después de mantener relaciones sexuales

Las relaciones íntimas son otro factor sexual que incrementa hasta 40 veces el riesgo de infección.

6. Escoger la ducha frente al baño en la higiene diaria

El agua corriente evita la acumulación de bacterias, un efecto que sí puede darse en una bañera, donde el agua permanece estancada.

7. Utilizar ropa interior de algodón y evitar prendas ajustadas

Las prendas demasiado estrechas o fabricadas con materiales sintéticos favorecen la transpiración y, por tanto, la proliferación de los microbios que provocan la cistitis.

7. Reconsiderar el uso del diafragma y los tampones

El diafragma puede presionar la uretra y dificultar el vaciado de la vejiga, con lo que su uso está asociado a una mayor frecuencia de cistitis por retención de orina. Por esta razón, es recomendable optar por otros métodos anticonceptivos.  Así mismo, los tampones no son aconsejables si las infecciones urinarias aparecen en el periodo premenstrual, ya que pueden favorecer la humedad impedir la correcta expulsión de las bacterias y favorecer su colonización.

Información para pacientes:

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