Campaña de prevención de la cistitis en Farmacia

Por un verano sin cistitis, campaña de prevención en farmacia

¿Qué son las infecciones urinarias?

Las infecciones que afectan al tracto urinario (ITU) son una de las patologías infecciosas más frecuentes después de las respiratorias, siendo su prevalencia mayor en mujeres que en hombres debido a su especial anatomía, con una uretra más corta.

En una encuesta realizada por el Centro de Información de la Cistitis, se observó que un 25% de las mujeres encuestadas (2.400) había sufrido un episodio de cistitis durante el año 2013. Se considera que un 37% de las mujeres sufre al menos un episodio de cistitis durante su vida y de ellas, el 20% vuelve a padecerlo en los dos meses siguientes y un 12% sufre más de dos episodios al año.

En el caso de las mujeres se distinguen dos periodos de mayor incidencia: la primera coincidente con el inicio y mayor actividad de las relaciones sexuales (entre 20 y 30 años de edad), y con embarazos en mujeres con antecedentes. La segunda, a partir de los 50 años, en coincidencia con la etapa climatérica. Por el contrario en hombres la incidencia es baja hasta los 50 años, observándose a partir de esa edad un claro incremento en este tipo de infecciones, como consecuencia de la instauración de patologías que afectan a la glándula prostática.

Una de cada cuatro mujeres sufre, al menos, un episodio de cistitis al año

Se clasifican según la zona del sistema excretor afectado en: infecciones del tracto urinario bajo cuando afectan a vejiga, próstata y uretra, e infecciones del tracto urinario alto, cuando se instaura en riñones y uréteres. A las primeras se les denomina cistitis, prostatitis y uretritis, y a las segundas pielonefritis. Por lo general son menos frecuentes las infecciones de zonas altas del aparato urinario, pues la vía de entrada habitual del agente infeccioso es la uretra. No obstante, dependiendo de la virulencia del agente infeccioso, puede ascender, alcanzar la vejiga y la próstata, y llegar a través de los uréteres al riñón. La infección por vía hematógena es poco frecuente y suele conducir a una afectación renal.

Los agentes infecciosos suelen ser bacterias y de forma ocasional virus u hongos. Entre las bacterias, el responsable de más de un 80% de los casos de cistitis en la mujer es Escherichia coli, microorganismo frecuente en el aparato digestivo y en la vagina. En menor frecuencia Staphylococcus (S. saprophyticus), Proteus mirabilis, Klesbiella, Enterobacter, Citrobacter, y Streptococcus. En general suele tratarse de bacterias Gram negativas. En los varones, el agente causal de uretritis aguda suele ser Neisseria gonorrhoeae, Chlamydia y Trichomonas vaginalis. Entre los hongos, las infecciones de mayor incidencia son debidas a Candida y son frecuentes en personas sondadas.

La bacteria Escherichia coli es responsable de más del 80% de los casos de cistitis en mujeres

Normalmente estos microorganismos son expulsados del organismo mediante el efecto lavado producido por el flujo de la propia orina, cuando el volumen de la misma es adecuado. Sin embargo, la alteración de la flora vaginal por la humedad (como la provocada por los bañadores mojados), el mal uso de antibióticos, la retención urinaria debida a un mal funcionamiento de la vejiga o a procesos obstructivos (cálculos), o las relaciones sexuales, pueden favorecer la adhesión de los microorganismos a las paredes del tracto urinario, iniciándose la infección. Igualmente, una disfunción de las válvulas que impiden el retroceso de la orina o la inserción de catéteres para el sondaje, son factores que también pueden contribuir al desarrollo de la infección.

El diagnóstico se realiza mediante la detección de los agentes infecciosos en orina (bacteriuria, ≥103 UFC/ml de uropatógenos); en caso de Proteus mirabilis >43 colonias/ml), tras la observación de una serie de síntomas.

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