Cinco razones por las que el sexo puede provocar cistitis

Las relaciones sexuales aumentan las probabilidades de padecer infecciones urinarias (o de orina) de repetición, como la cistitis, según un informe presentado por el Centro de Información de la Cistitis, en el que -también- se presentan recomendaciones preventivas relacionadas con tratamientos naturales y medidas de higiene íntima.

La mitad de la población relaciona las infecciones del tracto urinario con el sexo; siendo las mujeres jóvenes, de entre 20 y 40 años de edad, las que cuentan con un mayor riesgo de contraer cistitis y las que más relacionan este tipo de infecciones con la práctica sexual (55%).

Desde el Centro de Información de la Cistitis, recordamos cinco razones por las que el sexo favorece la proliferación de la  la aparición de cistitis postcoital.

Cinco razones por las que el sexo puede provocar cistitis

1. Las relaciones sexuales favorecen la entrada de bacterias

Durante una relación sexual el pene del hombre contribuye a la colonización de las vías urinarias por parte de la bacteria Escherichia coli (E.coli). En estos casos, las bacterias responsables de la cistitis son ‘empujadas’ al interior del cuerpo femenino, pudiéndose -incluso- producirse la contaminación fecal de los aparatos urinario y reproductivo femenino, dada la proximidad de éstos con el recto de la mujer.

2. El sexo supone un traumatismo sobre la vagina y uretra

El acto sexual, en sí, es un traumatismo físico sobre la uretra femenina, producido por el pene del hombre a través de la vagina, que debilita el aparato urinario femenino, contribuyendo a la colonización de éste por la bacteria Escherichia coli.

3. Los anticonceptivos orales debilitan la mucosa vesical

Las hormonas que contienen los anticonceptivos orales femeninos para la prevención de embarazos, modifican el ciclo menstrual, debilitando la mucosa vesical y facilitando su colonización por la bacteria Escherichia coli (E.coli), responsable de la aparición de infecciones urinarias de repetición o cistitis.

4. Los preservativos modifican las mucosas de la vagina y la vejiga

La modificación de la mucosa de la vagina y la vejiga por parte de los preservativos, contribuyen al desarrollo de infecciones del tracto urinario, o cistitis. El papel de los profilácticos masculinos en la aparición de cistitis varía, también, en función de la sensibilidad que presenten hombres y mujeres durante una relación sexual.

5. Higiene íntima adecuada: vacía la vejiga antes y después del coito

No mantener una higiene íntima adecuada y no vaciar la vejiga antes y después del coito, facilita el desarrollo de infecciones urinarias. Beber abundante agua como mecanismo para aumentar la cantidad de orina y la micción, contribuye a eliminar las bacterias alojadas en la vejiga.

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Remedio contra la cistitis: proantocianidinas (PAC) del arándano rojo

Realizar un tratamiento preventivo con arándano rojo americano minimiza la incidencia de la bacteria Escherichia coli (E.coli) sobre las vías urinarias. Las proantocianidinas (PAC) del arándano rojo americano evitan que el antígeno flagelar H de la bacteria se adhiera a las paredes de la vejiga, impidiendo la formación de cúmulos de bacterias, imposibles de eliminar mediante la orina.

Aumentar la cantidad de arándano rojo americano, además de estar libre de efectos secundarios y contraindicaciones, incrementa la protección de las vías urinarias frente a las bacterias que provocan la cistitis. Aumento linealmente de la cantidad de arándano rojo americano mejora -en la misma medida- la prevención frente a las infecciones de orina o cistitis.

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