Riesgos y síntomas de la cistitis durante el embarazo

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El embarazo supone una situación inmunosupresora para el cuerpo de la mujer, que baja sus defensas orgánicas y favorece la colonizaciónn de éste por parte bacterias, como las que provocan la cistitis, según el doctor José Luis Neyro, ginecólogo del Hospital Universitario de Cruces (Barakaldo, Vizcaya).

El riesgo de padecer una infección urinaria de repetición (cistitis) durante el embarazo aumenta, de forma gradual, a lo largo de los nueve meses; siendo mayor la incidencia entre las gestantes primerizas, las de más edad, y en aquellas que encadenan embarazos sucesivos en cortos intervalos de tiempo. Asimismo, el riesgo de cistitis durante el embarazo es mayor en aquellas pacientes que han sido más propensas a tener este tipo de infección a lo largo de su vida.

Entre los síntomas más destacados, el doctor Neyro señala: la sensación urente de quemazón, cuando la orina es expulsada por la uretra; la irritación, dolor o sensación de incomodidad, cuando se está orinando; así como la polaquiuria, acudir en numerosas ocasiones a orinar pero expulsar cantidades muy reducidas, y la nocturia, de tal forma que la paciente se tiene que levantar por la noche a orinar porque no aguanta la sensación de deseo imperioso de miccionar, incluso puede hacerle despertar del sueño.

Síntomas de la cistitis durante el embarazo

1. Sensación de quemazón al orinar

2. Irritación, dolor o incomodidad al orinar

3. Poliaquiuria

4. Nocturia

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De igual forma, la presencia de cistitis durante el embarazo puede provocar que las pacientes sientan “que no han orinado del todo“, según explica el doctor Neyro. Esto se debe a que, una vez ‘finalizada’ la micción, la mujer experimenta la sensación de que “se queda con ganas después de orinar, haciendo esfuerzos incoercibles para seguir orinando una vez concluido”, detalla.

Las infecciones de la vejiga no suelen producir ni cansancio ni escalofríos

Las infecciones urinarias bajas -de la vejiga, como la cistitis- no suelen producir fiebre ni síntomas generales como cansancio o escalofríos. “Sí ocurren cuando la infección urinaria está muy avanzada y ésta se está complicando con la pielonefritis aguda“, según explica el doctor Neyro. La pielonefritis aguda es una afección mucho más seria que la cistitis recurrente, que sucede cuando el proceso infeccioso ha trascendido desde la vejiga hasta el riñón.

Durante el embarazo, “desarrollar una pielonefritis -aunque es una patología poco habitual– se puede convertir es una complicación seria y un problema importante”, señala Neyro. En estos casos, el tratamiento se sustenta en antibióticos intravenosos y, en consecuencia, precisa del ingreso hospitalario de la mujer embarazada.

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