¿Qué es el síndrome genitourinario?

El síndrome genitourinario engloba las infecciones urinarias de repetición -como la cistitis-, las infecciones vaginales, la sequedad vaginal y la atrofia vaginal, según el Doctor José Luis Neyro, ginecólogo del Hospital Universitario de Cruces (Barakaldo, Vizcaya), quien incide en que la atención de “las infecciones urinarias y las vaginitis, tiene efecto sumatorio -contribuyendo, junto a la higiene íntima– a favorecer la prevención de las infecciones”, como la cistitis.

Y es que, las infecciones urinarias son más frecuentes en mujeres propensas a padecer este tipo de afecciones o en aquellas que presenten un deterioro en la vagina como consecuencia de: radioterapia, quimioterapia, puerperio (periodo que sigue al parto), lactancia o postmenopausia. Es en estas situaciones, “cuando la vagina está más débil y frágil”, cuando la colonización de ésta por parte de bacterias y gérmenes termina conllevando -también- su entrada en la vejiga a través del caño de la uretra.

El deterioro de la vagina favorece la colonización de la uretra y la vejiga por la bacteria Escherichia coli

Cabe recordar que la uretra femenina es extremadamente corta, alrededor de los dos centímetros, razón por la que las infecciones urinarias de repetición son más frecuentes en mujeres que en hombres, cuya uretra mide más de diez centímetros, lo que dificulta la colonización de la vejiga por parte de la bacteria Escherichia coli (E.Coli).

Realiza un tratamiento preventivo con arándano rojo americano

El tratamiento preventivo con arándano rojo americano, además de estar exento de efectos secundarios, es eficaz a la hora de prevenir las infecciones urinarias de repetición, como la cistitis, por su alto contenido en proantocianidinas (PAC), un grupo de compuestos polifenólicos, que inhiben la adherencia de la bacteria E.coli a las paredes de la vejiga.

Las proantocianidinas (PAC) del arándano rojo evitan la adherencia a la vejiga de la bacteria causante de la cistitis

El sexo anal, principal práctica sexual de riesgo

Según explica el Doctor José Luis Neyro, “el coito anal es una de las prácticas sexuales que más favorece la aparición de infecciones urinarias de repetición“. En este sentido, el ginecólogo acentúa el riesgo que supone la realización de esta práctica sexual sin preservativo.

Otras modalidades de sexo anal, como el beso negro, también pueden ser causantes de infecciones urinarias de repetición por contaminación buco-fecal, si -sin una higiene entre ambas prácticas- el actor principal traslada su acción a la vagina o clítoris de la mujer.

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